Reseña Iroman Canada 2010
En mi primer año de triatlón y todavía con la adrenalina de haber terminado mi primer Ironman 70.3 de Cancun hace un año de forma satisfactoria me di cuenta que eso de ½ Iron esta medio… medio, y me pregunte lo que muchos: ¿si ya hice medio podre hacer el completo?
Después de platicarlo con mi esposa y recibir el apoyo que esperaba decidimos que no sería Cozumel sino hasta el 2010. El destino también ya lo había decidido así. Esa misma semana me inscribí a Canada y a los 3 días una caída en el autódromo dejo mi clavícula izquierda en tres partes, muy desplazada y con necesidad de cirugía con una placa, 7 tornillos y tres clavos de acero que salían por mi hombro. Fue un fin de año muy muy largo. Incluso mi diploma de la comida de fin de año Alpunto decía: “La caída del año… pero nos vemos en Canada”. Después de que me quitaran la placa el 23 de diciembre mi pregunta cambio a: ¿tendré tiempo suficiente? La respuesta de Uzziel fue: no te preocupes, el musculo mas fácil de entrenar es el corazón.
Así que la aventura al Ironman Canada no empezó con la competencia sino con el viaje, es decir los entrenamientos desde el primer sábado de enero. Y así como a veces los sufrimos, muchas veces (casi siempre) los disfrutamos. La alberca así como Viveros, El Sope y el Ocotal se convirtieron en amigos de fines de semana, sin dejar de mencionar al autódromo, teques, la loma, los panes, valle de bravo (uff) y el ajusco. Poco a poco fue aumentando la capacidad física y la confianza.
Y llego el viaje. Algo que para mi fue ideal fue haber llegado con tanta anticipación. Nos permitió nadar, probar todo, correr un poco y hacer el registro y la visita a la expo sin prisas. A pesar de descansar y disfrutar la espectacular cena de carbohidratos evitar los nervios era imposible. Llego el día tan tan esperado: 29 Agosto 2010.
Transicion, wetsuite, vaselina, gorra, gogles y últimos detalles listos. La porra en su máximo con bandera de México y toda la cosa. Empiezan los pro´s y 15 minutos después salimos. Según mi plan me ubique muy a la izquierda, asi que empiezo bien y poco a poco se va despejando y voy agarrando mi paso. Las boyas están lejos pero he evitado la zona de los codazos y las patadas. Disfruto la natación los mas que puedo, en el primer bote ajusto mis gogles y trato nuevamente de tomar mi paso. Prácticamente durante toda la natación no patalee a menos que alguien se tocara los tobillos “guarda tus piernas” pensaba para mí mismo. Salgo del agua y camino toda la zona de transición, aun bastante vacía. Me cambio con toda calma sentado dentro de la carpa. Empieza la bici y trato de ser cuidadoso y de ser consistente en cadencia y velocidad. A pesar de que muchos comienzan a rebasarme me recuerdo: “ajústate a tu plan”.
La bici fue la parte más dura para mí sobre todo después del special needs. Rogelio me recordó mientras rodábamos juntos: todavía falta correr un maratón!!. El frio (quizás me falto comer y por eso tuve tanto frio), la lluvia y la última zona de subidas aumentaron 30min más de lo que creía que iba a hacer. Los últimos kms rodados con Juan Garza se nos hicieron eternos, aunque ver ya a muchos corriendo y las porras de la gente eran u gran impulso. Transición rápida, baño y Maratón. En cuanto pase del km 3 vi a Uzziel y eso me hizo pensar “voy a ver a todo el equipo!!!” muchos adelante, unos detrás pero a todos!!!.
A paso lento pero contante seguí mi plan de correr a buen paso pero caminar en cada abastecimiento. Me funciono perfecto, a los 10K llevaba 1:10 min, y me motivaba mucho ver a los compañeros corriendo fuerte ya de regreso. Fe en la carrera cuando v a Carlos Philips y a la Coach. Primero a Carlos, todavía trotando lento pero no sintiéndose bien, ya como en el 25 a Gaby, trotando lento pero todavía trotando. Desde un principio me hice la idea de que las ultimas 2 millas habría apoyo y así que solo tenía que correr 24 millas y no 26, de tal forma que si llevaba 16, yo pensaba “solo faltan 8 millas” y fui de abastecimiento en abastecimiento.
La entrada a la ciudad es irreal, fantástico y me detuve unos segundos con mi esposa para abrasarla, besarla y agradecerle el apoyo, para después hacer la ultima vuelta antes de entrar a la meta, que es lo máximo!!!
Fue ahí donde supimos de que Gaby estaba en la tienda de atencion médica. Haciendome pasar por su doctor pude entrar y tratar de ayudar en algo. Verla la carpa de atención médica como zona de guerra fue impresionante, te hace dimensionar el riesgo que tomamos al competir. Ver a Gaby así fue muy duro pero también me tranquilizo mucho verla consciente y tranquila. Para ser Iron no es necesario cruzar la meta y Gaby me lo demostró.
Gracias a Gaby y a Uzziel, al Eric nuestro coach de los viernes, y a todos los del equipo Alpunto, los que fueron, lo que se quedaron y a la porra y amigos que entienden y apoyan los sacrificios que hacemos y los que ellos hacen por aguantar nuestras ausencias y cansancios permanentes. Sin el apoyo de mi esposa, y la ilusión de mi hija Tamara y de nuestra nueva bebe que viene en camino no hubiera sido posible
El post Iron empezó brindando con Chava con una cubita en el bar del hotel, y ya por dormir, con toda la adrenalina aun circulando por mis venas, después de haber competido contra mí mismo y cruzar la meta es 13:25 lo último que pensé antes de tratar de dormir fue: ¿puedo hacerlo más rápido?
Rodrigo Liceaga
