Les mando mi reseña del Ironman Canadá.
Nadar en un triatlón es una experiencia fuera de lo normal, pero nadar en un Ironman es súper intenso. Antes de entrar al lago estaba completamente solo sin saber donde ponerme, hasta que llego un compañero del equipo que me comento que nos hiciéramos lo más posible a la derecha, después lo perdí y quede completamente en el centro a la hora del arranque.
Eso fue un error, deje pasar a bastante gente ya que no me considero un buen nadador, pero tarde o temprano tuve que meterme al lago para enfrentarme a una lucha libre en el agua, me pegaron en la cabeza, en los brazos, en las piernas, te hunden, cuando hacia mi brazada chocaba con quien estuviera junto a mi, me detuve en dos ocasiones para ver hacia donde irme, hasta por mi mente paso el salirme de la competencia, mire hacia atrás para ver cabezas, brazos, parecía un enjambre de pirañas, solo pensé si me quedo quieto me van ahogar, solo me quedo darle más fuerte para tratar de alejarme un poco de los demás que lo pude conseguir pero siempre vas con gente a tu alrededor, la temperatura era fría en un inicio pero la verdad ya después ni lo sentías.
Al salir del lago solo te dejas tirar por los voluntarios que te quitan el wet-suit para ir a buscar tu ropa de la bici, me tarde un buen en la transición porque me estaba poniendo una playera que me compre por el frió en vez de ponerme mangas, me costo un buen ponerme la playera como estas todo mojado, la ropa se atora mucho, pero bueno ya pude salir para buscar mi bici y seguía con un buen de frió.
El recorrido de la bici fue muy padre viñedos, lagos, uno que otro pueblito, en las subidas la gente a tu alrededor, te hace sentir que vas en una etapa del Tour de France por lo que has visto en la T.V. En los abastecimientos (KM 120) nos juntamos varios del equipo casi falto que nos sacaran las sillas para hacer un picnic.
Después de eso a enfrentar la parte más difícil, subida, lluvia, viento que yo lo sentí peor que el de Cozumel, y mucho frió, en los últimos kilómetros antes de entrar a Penticton tenia los pies helados, por fin pude acabar la etapa de la bici.
La corrida bueno desde que me puse los tenis me dolió la rodilla izquierda, unos kilómetros más adelante me tome un DOLAC y luego empecé a caminar, no podía, mentalmente estaba exhausto, se me hizo difícil el trazado de la corrida, subidas bajadas, de regreso camine en todos los puestos de abastecimientos, un voluntario que era de México se me acerco y juntos gritamos un México rarara, algo que nunca había hecho fue chocar las manos a cuanta gente se me ponía para hacerlo, compañeros, voluntarios, gente que nos apoyaba, a Uzziel, Uzzielito ya entrando en la recta que te lleva a la meta, a los que estaban atrás de las vayas antes de la meta, hasta que termine el Ironman de Canadá.
Que me deja haber hecho un Ironman, haber recibido el apoyo de todo el equipo, eso es una gran diferencia en una competencia, las porras de los que nos acompañan, esposas, papas, novias, hijos, etc. Cada vez que pasas te gritan, te apoyan, lo más seguro es que a veces ni los puedes voltear a ver o no los encuentras, pero con escucharlos es suficiente para seguir adelante, ese ambiente que existe en un Ironman es muy especial y muy padre, sabes que hiciste algo que te va a dejar huella para toda tu vida.
