Miguel A. Aguilar

Ironman Canadá

 ¡No mames!  Si, de verdad, así inicio el que seria mi Iron numero 11. Estaba apenas empezando con la preparación final, (la parte mas dura y para la que se requiere mayor constancia) de mi entrenamiento para hacer el Ironman de Florida. Realmente no estaba muy divertido, vueltas y vueltas en el autodromo, casi siempre solo; era uno de esas pruebas (he hecho varias en las mismas condiciones)  al que  solo asistía un compañero del equipo, dicho sea de paso casi nunca coincidimos entrenando, así que mi expresión “no mames” correspondía a decirme a mi mismo, -estas loco, todavía no terminas uno y ya estas pensando en el próximo- y mi conciencia insistía, por cierto, “pinché conciencia”, -además ya habías dicho que este sería el último, que iríamos , nos partiríamos la m… romperíamos la barrera de las 11:00 hrs. y anunciaríamos un prolongado y merecido descanso.- Casi me convence, tengo una conciencia necia e insistente, como la mejor de las mujeres, -Ah- otra vez esa fregada conciencia. – Que bueno que tocaste el tema de las mujeres, Uuuuy, si te inscribes a Canadá a tu mujer quizá no le guste, lleva 8 años soportando que no estés los domingos, que no te quieras desvelar, que estés siempre cansado, que no cooperes mucho en las labores de casa y en el cuidado de los niños, etc., etc., etc.,  No lo hagas, no te inscribas, entiende, es un iron mas, tu ya tendrás un tiempo muy respetable, puedes retirarte, nadie va a pensar que fuiste mediocre, ya hiciste 10 iron y uno de ellos, claro, si logras, debajo de las 11 hrs.-

 -¡No mames!-, me repetía –Ya cállate pinché conciencia, este es  Canadá, no es cualquier Iron, es el segundo mas antiguo, quienes ya lo han hecho dicen que esta excelente, que después de Hawai este iron es el mejor, además, esta oportunidad ya la quisieran muchísimos en el mundo, lo que Uzziel acaba de conseguir es casi la lotería para quienes nos gusta esto, no la puedo dejar pasar, además van mis amigos, no vamos a entrenar solos (le decía Yo a mi conciencia), este si va a ser divertido, así que ¡no me estés chingando y cállate!, además ¿que vamos a hacer?, ¿estar de huevón?, ¡olvídalo!, Yo pienso seguir entrenando, “hago el Ironman por que me gusta entrenar, no entreno por que me guste el Ironman”.  Y por favor, ya no insistas, si sigues aquí dandome lata se van acabar las 30 inscripciones que consiguió Uzziel, tu ya sabes que en el equipo hay muchos que son igual de calientes que Yo-.

 Finalmente gane, mi conciencia tardo en callarse, pero Yo ya estaba inscrito al que sería mi triatlón de distancia larga numero 11.

 Claro, antes de iniciar con la reseña de Canada, déjenme presumirles que termine Florida en un tiempo de 10:29:59. El objetivo se había alcanzado, se había cruzado una meta, la carrera continuaría.

 ¿Que es el Ironman?

 El ironman  es una carrera en la que pones a prueba tu estilo de vida. Desde que te inscribes y hasta que cruzas la meta, expones tu ser tal cual eres. Tus mejores hábitos salen a flor de piel, por supuesto también los peores. La preparación para un Iron, te hace demostrar tu capacidad para enfrentar las adversidades. Te hace saber que tan inteligente eres para aceptar que se tienen días buenos y muy malos días. 

Y finalmente, el iron es una prueba en la que debes saber que pondrás todo tu ser al limite, y que de tu parte pondrás todo para convertirte en ese hombre de acero, pero ¿que crees?, en él descubres que no todo esta en tus manos, que existen circunstancias y condiciones que tu no controlas, que no dependen de ti, que no eres todopoderoso; en él descubres que eres humano, pero también descubres la existencia y el poder de Dios, Quien hará todo lo necesario para hacerte vivir  ese día lleno de su presencia.

 Si,  ¡ya lo se!, se que hice llorar algunos, otros ya dijeron no ma… wey, ya párale al choro y redacta tu iron. –Esta bien-, que impacientes son, todo con prisa, todo lo quieren rápido, todo en chinga, así empezamos muchos los entrenamientos e inclusive el iron, y que paso, “tremenda reventada”. En el iron aprendemos que debemos tomar las cosas con calma, ¿que tal? ¿Como empezamos la mayoría de nosotros esta aventura llamada Canadá? “Mexicana en quiebra, probablemente se empiecen a suspender vuelos”. Otra vez ¡No mames!, esta vez si era para la situación, sin embargo, no podíamos hacer nada, tomar las cosas con calma y esperar que nos hicieran llegar a Vancouver. Finalmente, llegamos, creo que todos, algunos por que  no tomaron las cosas con tanta calma y compraron boletos con otras aerolíneas, otros con  buena suerte, su vuelo no fue suspendido, y a una buena parte con nuestro boleto nos enviaron con otra compañía. La primer parte  de la prueba estaba superada. La más larga, ¿no?, existen miles de kilómetros entre México y Canada, ya en penctinton solo había que recorrer 226.

 La emoción a tope, la adrenalina a todo lo que se puede humanamente generar, los nervios se respiran en el ambiente, pero al fin, ya estas en el iron, ya estas en donde otros cerca de tres mil comparten tus locuras, ya estas con tus amigos, con los que has compartido una muy buena parte de tus días últimamente,- ¿cuantas platicas habremos intercambiado?, algunas superfluas, algunas profundas. ¿Cuantos secretos habremos confiado? ¿Cuantos verdaderos amigos habremos ganado?-.  Finalmente allí estábamos, en todos lados nos encontrábamos, en el registro, en la expo, vaya que si en la expo, como si estuvieran regalando, allí es donde mas veces coincidíamos, viendo las mismas cosas, las mismas tallas y desafortunadamente, los mismos precios. Aun así, hubo quienes compraron como si fuera barata, entendí que una manera de relajarse para muchos es comprando souveniers. Ah, en la cena, claro nos encontramos en la cena, impresionante un salón lleno de gente que esta sintiendo lo mismo que tu. Los primerizos son los mejores, llenos de dudas, preguntando todo, atentos a todo, tratando de absorber hasta el último detalle. Los que ya hemos hecho alguno, estamos un poco mas relajados, sabemos que el protocolo es el mismo en casi todas las cenas de carbohidratos, pero esta cena fue particularmente especial, habíamos muchos del mismo equipo, y  se sentía, todos queríamos que a los demás les fuera bien, platicamos, la fotografía  por supuesto, nos abrazamos y … empezó la junta previa. Otra vez ¡no mames! Esta vez dirigida a mi conciencia, por cierto, pinché conciencia. Mas adelante sabrán por que.

 Por fin a dormir, claro a dormir como bebe, hasta que el cuerpo aguante, así debe ser. Es la noche más importante para descansar para  una competencia deportiva. Si, mas importante aun, que la noche inmediata previa a la prueba. Así llegue a mi cuarto de hotel, dispuesto a descansar, no olvide tomar recover, una carga de carbohidratos extra, lavarme los dientes, apagar la luz y tirarme en la cama a dormir. Cerrar los ojos, un poco de comezón en un brazo es normal, en el otro también, no pasa nada quizá un mosquito, ahora te duermes, se te olvida… no puede ser llevo una hora y media intentando dormir y no puedo, el mosquito me ha atacado con todo, comezón en todo el cuerpo, otra vez ¡no mames!, esta vez al mosquito. Me levanto, prendo la luz, busco al mosquito, no se ve, no se escucha pero si se siente. Me dice mi esposa, -Yo creo que estas nervioso, tranquilízate y déjame dormir-,  ¿nervioso Yo? Pensé, claro que no, siempre he podido dormir bien antes de un iron, pero en fin, a lo mejor mi inconciente si me esta traicionando, y si estoy realmente nervioso, y mucho, por que hasta ronchas me están saliendo. -Y debe ser, no hay insectos a la vista, apaga la luz, concéntrate y duerme- ordena mi conciencia. ¡No mames, no mames, no mames! Ahora si a mi mismo a la situación y a todo mi entorno. No puedo dormir, algo me esta picando, estoy que me lleva la chin… – Oye, tranquilízate, toma las cosas con calma, eres un iron y sabes enfrentar las adversidades, prende la luz y busca lo que te esta afectando-. Son la una de la mañana y necesito descansar, rezongó. Pero en fin, le hago caso a mi conciencia, prendo la luz, despierta mi mujer, buscamos juntos y sorpresa, la cama esta llena de bichitos, pequeñitos, casi blancos, se confunden con el color de las sabanas. ¡No mames! Esta vez al hotel y esta vez si  muy encabronado. Salgo del cuarto, bajo a la recepción, despierto al encargado, exijo un cambio de habitación –imposible- dice, 

-todo el hotel esta lleno-. No me importa, algo tienes que hacer nuestro cuarto esta lleno de pulgas. –No puede ser- dice. ¡Pendejo! te estaría yo despertando a la una de la mañana para inventarte esta historia. Sube a mi habitación, la revisa y todavía se atreve a decir, -esta es la primera vez que esto nos pasa-. Que me importa, esta pasando y me esta pasando a mi. A mí, que tengo que hacer un Ironman y debo descansar. Me tranquilice, tome la única opción que en ese momento parecía viable, cambiar la ropa de la cama. A las dos de la mañana me acosté, hice mi máximo esfuerzo y logre conciliar el sueño, por unos  minutos. Otra vez  ¡No mames! esta vez a la comezón que me había despertado, di vueltas a la cama tratando dormir, no pude, me levante a bañar, quizá así me relajaba y se me quitaba la comezón que habían dejado las pulgas o chinches, o lo que fuera que me hubiera picado. Despierta mi esposa ya ella también con comezón  y sorpresa, nuevamente la cama llena de esos  hijos de su ……………… bichitos.  Encabronadísimo recogemos nuestras cosas , hicimos nuevamente maletas, despierto al encargado, le exijo la devolución de lo pagado, de momento  no quiere hacerla, le amenazo con una demanda, habla con el dueño, el dueño dice que no, que me intente dormir lo que quedaba de la noche, ¡no mames¡ ahora si se lo dije, a él y al dueño, son las tres treinta de la mañana así que hazme la devolución o te vas a meter en un problemota, habla con el dueño. Accede, despierto a Luis para que me prestara las llaves de la camioneta, le tengo que explicar lo sucedido – no lo puede creer- el ha dormido como oso, que envidia.  Como buen amigo, me invita a que nos quedemos allí, los cuatro en la misma habitación, (que buena fiesta). Por supuesto no acepto, manejo buscando un hotel, que ingenuo, – No mames- esta vez mi conciencia me lo dice a mi en plan de burla -estas en un pueblito en Canada que esta totalmente lleno desde hace varios meses debido a la prueba que Tu vienes a hacer y para la que deberías estar descansando-. Ya lo se pinché conciencia, pero hasta dormir en la camioneta es mejor que estar entre esos pinches bichos.

 Cinco hoteles distintos, todos llenos, se reían de nosotros los encargados –imposible- Decían. Me harte, eran las cinco de la mañana y no había dormido, estaba dándole en la torre a todo mi entrenamiento. Decidí que dormíamos lo poco que nos faltaba para que amaneciera en la camioneta, sin embargo hay momentos, en los que tener una buena pareja realmente cambia la vida. Mi mujer hablo conmigo, me tranquilizó y me pidió que viera las cosas positivamente. -Por algo bueno nos esta pasando esto, por favor vamos a visualizarnos en un buen hotel descansando. Mira allí esta uno y se ve bonito-: Si claro, dije Yo, ¿el Days Inn a unas cuadras de la zona de transición?  Si hubiera sido cualquier otra persona, ¿Qué creen que le hubiera dicho?, por supuesto, ¡No ma…! Pero a mi esposa no le digo groserías, por aquello de no perdernos el respeto. ¡Bájate Tu ¡, su ingles es mejor y la verdad Yo creía saber la respuesta.  Al salir del lobby, vi su sonrisa. ¡Noooo Mameees! Esta vez de felicidad e incredulidad. No pregunte cuanto costaría, me valía madres, lo que quería era acostarme, pero que creen, me iba a costar 100 dólares menos que el otro hotel, claro sin bichos incluidos. Finalmente a las 5:30 de la mañana pudimos caer en una rica y confortable cama. Hubiera deseado dormir todo el día, pero mi reloj biológico no lo permitió, a las 8 de la mañana despertamos, con otra sorpresa, el desayuno esta incluido. Jajaja

 Ese día transcurrió como supongo, transcurrió el de todos. Probé la bici, trote 20 minutos y mis 10  x  100 reglamentarios un día antes del iron. Últimas compras, preparativos de las bolsas y a entregar las bicicletas. La espera de las pizzas que comimos fue eterna, pero muy sabrosas, me urgía dormir. Última revisión de mi ropa, de mis bolsas, un repaso mental a todo mi día de mañana, una oración de agradecimiento y a la cama (como nunca, a las 8:30 de la noche).

 ¡No mames! Esta vez, a la necesidad de levantarse a las cuatro de la mañana. Antes que otra cosa, Orar, pedirle a Dios que me acompañe, al igual que a mis compañeros, que nos cuide, que nos permita terminar y que de no ser así, no permita que nos suceda nada. Y en caso de que algo pasará pido por que cuide siempre a mi familia.

Bajarme de la cama, hacer del baño, vaya que esa es una de las partes más difíciles de este tipo de pruebas, desayunar, tomar chochos, etc. Ustedes saben de lo que hablo. Pasaron mi compagito (Rubén), Luís y sus respectivas esposas por nosotros. Llegada a la zona de transición, marcarse, últimas fotos, otra vez entrada al baño, otra vez ¡no mames!, esta vez a la fila y ya adentro, al asco que es hacer en esos baños, pero es necesario, debo sacar el estrés y además programo no volver a pararme para esos menesteres en las próximas 12 horas.

 El ritual previo al inicio de un Ironman es sumamente interesante. De entrada se siente una concentración plena en toda la zona, cada quien por su lado, cada quien con sus pensamientos, cada quien haciendo las mismas cosas en su propio estilo, Yo pongo la comida en la bici, otros inflan llantas, otros estirando, al lado de mi un compañero que se avienta un pedo, no era de alpunto no se apenen, yo creo que todos sentimos un pedo atravesado en ese momento, bueno, él ya no. Otros simplemente perdidos con la vista en el horizonte, disfrutando quizá de sentirte vivo, pero todos con un solo objetivo, cruzar la meta y ser un Ironman. Nos reunimos algunos del equipo, los primerizos todavía tienen dudas, todos las tenemos, solo que ellos no se las aguantan, nos ponemos vaselina, nos ayudamos a montarnos en el wetsuit , nos damos un abrazo y toda la preparación de los meses previos, ¡no mames!, esta vez a la emoción de recordar ese momento, toda la preparación de los meses previos, toda esa energía acumulada esta apunto de explotar.

 Al fin en el agua, la sirena de inicio ha sonado, los trancazos se empiezan a sentir por todas lados, se que es normal, sucede siempre, así que no me estresa la situación, avanzamos tomamos nuestro ritmo, no vale la pena acelerar este es solo el inicio, las aguas se calman, la ruta tan bien marcada ayuda, me siento bien, estoy seguro, solo debo brasear y patalear, extenderme, disfrutar del agua y disfrutar de esto que me encanta. 1:09 marca mi reloj, excelente. Muy buen inicio, de las chinches ni quien se acuerde.  Escucho porras, muchas, me alientan aun mas, busco con  los ojos y con los oídos a mi esposa, no le veo, me alienta pensar que ella a mi si. Me quitan el wet, tomo mis cosas, tomo mi bici y salgo de la zona de transición. ¡No mames! Esto es chingón.

 Pase a los rápidos nadadores del equipo, con todos intercambie palabras de apoyo, a los rápidos de la bici no los volvería a ver sobre la bicicleta, pero igual esperaba que les fuera excelente, rodé unos kilómetros con Juan Carlos (Vichir) platicamos, le pregunte si sabia cuando empezábamos a subir, no recuerdo si me contesto, me adelante un poco y ¡no mames! La invoque, allí estaba frente a mi, se veía perrísima, pero estaba en un gran momento. Me considero buen trepador, así que ¡a atacarla, esto es lo mió! me dije. Tengo un problema, me gusta subir apretado, tengo buenas piernas para ello, pero empezó a subir mi pulso, bájale me recomendé, mas suelto, todavía no llevas la mitad. Al fin termina  ahora a bajar, vaya bajada más de 70 Km. por hora, otra vez ¡no mames! Esta vez al miedo, llevo varias caídas y la verdad ahora bajo con mucha precaución. Los primeros 90, que tiempazo, voy a romper mi record de bici, además estoy a punto de comer algo diferente, mi sándwich, mis nueces, todo per… Ey que paso, algo esta mal, no había viento, el día era perfecto, ahora se nubla, el viento no me deja avanzar, a 18 Km. por hora y en plano, no puede ser, el pulso empieza a subir, y el special needs no aparece, son 100 km. Algo esta mal, me pase la estación, que pendejo, ¿que sucedió?, por estar peleando con el viento debí pasarla, pero no, no es posible, he hecho esto 10 veces antes y siempre esta en el 90 dos o tres Km. de diferencia, no puede ser, ya voy en el 110, esto no estaba programado,  que pasa con mi comida, no traigo nada para los próximos  70, entro en crisis, de verdad en crisis, ¿que paso? ¿Que hice mal…? claro que hice mal… Otra vez ¡no mames!, pinché conciencia, te hice caso en la cena de carbohidratos y no me quede en la junta previa, -tenias que hablar- ¿Para que te quedas?, siempre es lo mismo, ya has escuchado varias veces lo mismo, además no vas a salir en primero, tu sigue a los de adelante  igual que siempre, no hay nada nuevo-.  ¡Claro!, eso sucedió, si me hubiera quedado en la junta previa habría sabido que la estación  de necesidades especiales se encontraba en el Km. 120, y el estrés hubiera sido mucho menor. Al fin mi comida, sabor nuevo, sensación nueva en la boca, que rico, si reconforta, Ahora a la meta. Pero que crees, el viento a todo y la parte mas difícil de subida, con un frió que arde hasta los huesos y con lluvia, -Dios te pedí que me acompañaras, pero no arriba de mi bici, si pesas- , Lo siento, que irreverente, lo se, sobretodo por que estoy convencido que ÉL  me acompaño siempre, me cuido y me ha dio la fuerza  para concluir. .. Pero estoy en la subida, con viento y con lluvia, el pulso es difícil de controlar, esta elevadísimo, entre nuevamente en crisis, la subida no termina, otra vez ¡ No mames! Esta vez a mi gran amigo Rubén que me había dicho que solo subíamos 12 km. Ahora llevamos más de 30 y no acaba. Hay mucha gente, algo debe suceder, demasiadas porras en plena lluvia, no somos los únicos locos, pero ellos gritan, apoyan, “looking good , looking good” dicen algunos, otros “almost there,  almost there”, y es cierto acaba la subida, se que estoy en el 160 y que faltan 20 y de pura bajada, gracias Dios, ah ¿que dije? Bajada, con lluvia y viento , mis miedos aparecen de nuevo,  70 Km. x hora la bici tiembla, en realidad soy Yo el que tiembla, decido bajarle, mucho, realmente mucho, no digo a cuanto por que sinceramente me vi muy puñal, no importa, así haga 10 minutos mas voy a llegar sano y salvo. Oro (de orar), de verdad, le pido a Dios que quite la lluvia, que me ayude, responde, como la ha hecho siempre, y adiós agua. Faltaban 15 Km. y ahora si a volar. Solecito, gracias mi Dios.

 Entre la natación , la bici y las transiciones, sumaba 7:08, ¡excelente! a pesar de las condiciones todavía estaba yo en tiempo de alcanzar el objetivo, debajo de las 11:00 hrs. Mi último maratón en un Iron, había salido en 3:45, así que si lograba igualarlo, todavía mejoraría las 11 horas hasta por 8 minutos. Salí de la zona de transición me alentó ver a las porras alpunto, sobremanera sentí alivio al ver a mi esposa,  tomo fotos, corrió conmigo unos metros y me propuse alcanzar el objetivo. Corrí  muy bien la primera mitad, cansado si y mucho pero bien, no en el tiempo deseado pero dispuesto a mejorar el paso en la segunda parte. Para entonces me toco saludar a Uzziel, Luis y Lance,  Todos nos dimos una palabra de aliento, en serio todos, hasta Uzziel, nunca antes lo había hecho, ese detalle que dura unos instantes realmente ayuda. Otra vez no ¡No mames! Y otra vez a Rubén- los 10 primeros kilómetros son de subida ligera, luego todo es plano y los últimos 10 de bajada- había dicho. Ahora creo que mi compadre, en su anterior Iron de Canada, aplicó la de Madrazo. O se hecho tanto chocho, que hasta olvidó la ruta.

 Kilómetro 21, 1.59 marcaba mi cronometro, mas de lo que esperaba, pero nada malo para las condiciones, en mi bolsa había vantage, dolac y un rico shot de Monster (bebida energética), cafeína suficiente para activarse y hacer una mejor segunda mitad. ¿Que paso?  La cafeína no esta funcionando, el monster debió estar caducado, el dolac ya no hace efecto, el vantage es una porquería. Es en ese momento cuando la cabeza, juega el papel más importante. Las piernas están cansadas, adoloridas y sin fuerza para reaccionar como quisieras. Es entonces cuando mi conciencia, enfrenta una lucha terrible – Ya camina, no pasa nada, si haces 12 hrs., ¿en que cambia?, esta es una prueba en la que todos los que cruzan la meta tienen la misma gloria,- por supuesto gano la parte buena de la conciencia – para esto te preparaste, tu sabías que te iba a doler, no es lo mismo hacer 12 hrs. que unos minutos menos, tu eres fuerte, muy fuerte, eres capaz de mantener el paso- seguí corriendo, siempre, bueno trotando, pero constante, vi de frente a cada uno de mis compañeros, con todos fue un saludo de animo, de entusiasmo, vi a la coach me alegre mucho por ella, iba excelente. Pensando retrospectivamente, que equipo tan fuerte, tan bien preparado, con una gran mentalidad. Llegue a las porras, sabia que esto estaba concluido, esperaba ver a  Uzziel. Si, he tenido la suerte de coincidir con él en varias pruebas y siempre sin excepción se encuentra entre el kilómetro 40 y 41 para apoyarnos, a su manera lo sabemos, pero también sabemos que es sincero. Sabía lo que me iba a decir; -te falta un kilómetro cierra, cierra, órale, cierra- exigía.  Créanme, siempre inconcientemente guardo una reserva para ese momento, para que él me vea cerrar, para que se sienta orgulloso. Veo a mi esposa y la energía aumenta, ella me debe ver fuerte, esa es la imagen que tiene de mí, cuando me ha visto débil y cayendo, todos hemos sufrido, pero este no es el momento, este es un día de alegría, este es un día de éxito. Me entrega la bandera de México, estoy a punto de llegar a la meta, 11:06 marca mi reloj, escucho mi nombre, levanto la vista al cielo, doy gracias, cruzo la meta y, soy nuevamente un Ironman.

 ¡No mames!, perdón, es que me acorde, que antes de concluir Canada, ya estaba inscrito a Frankfurt… Esto es un vicio.